Efecto colateral: la legitimación de la violencia


Antes que nada, las líneas de ayuda para violencia doméstica: 0800 4141 (con orientación de violencia basada en género) y 911 (emergencia), con la esperanza de que nadie las necesite.

Foto de la Marcha 8M, Montevideo, 2020.
Ayer en la noche durante una conferencia de prensa el presidente de nuestro de país declaró lo siguiente: «Lamentablemente, lamentablemente, como un efecto colateral muy grave, a veces este confinamiento, este aislamiento, trae como consecuencia ese tipo de acciones, lamentablemente» luego de pasarle la responsabilidad a la vicepresidente. No olvidemos, como dice Teresa Meano, que la lengua es un producto social que refleja la realidad y la moldea a su antojo: tenemos vicepresidenta mujer.

Hablamos con mis amigas y confirmé que había oído bien: los femicidios son efectos colaterales de la cuarentena. Fue entonces cuando pensé en escribir este post, en hacer un alto en la recomendación de libros y series, porque nuestros mundos tienen que pararse cuando el principal dirigente político de un país hace una declaración de esa envergadura. De decir que las mujeres se mueren por el confinamiento y no por una violencia machista estructural ya cimentada y sostenida por una cultura patriarcal que da un cómodo lugar para que declaraciones como la suya pasen desapercibidas, no se vuelve.

«La violencia ejercida contra las mujeres por el hecho de serlo es una violencia instrumental, que tiene por objetivo su control. (…) La violencia de género es la máxima expresión de poder que los varones tienen o pretenden mantener sobre las mujeres» (Nuria Varela, Feminismo para principiantes)

La violencia existe y se hace carne en las mujeres y niñas que viven calvarios y más aún en los tiempos que corren donde la cuarentena es necesaria. Racionalizar la violencia, tratar los cuatro femicidios que han ocurrido en los últimos diez días como casos aislados, como efectos colaterales de las medidas sanitarias de seguridad plantea un panorama negrísimo para las mujeres maltratadas. (¿Te violenta? Y bueno, ¿qué podés esperar del confinamiento?) Sentí un profundo dolor por la gente que aplaudió un discurso que niega que ser mujer es un factor de riesgo, pero más dolor por las mujeres maltratadas en todo el país que escucharon su respuesta. Parafraseo a Meano, al final es cierto que no nos ven ni muertas.

«El feminismo ha conseguido visibilizar lo escondido y exponerlo al debate político y social. Hasta hace un par de décadas, se consideraba que la violencia masculina era algo natural o producto de locos o psicópatas. En otros casos se utilizaban los efectos o factores externos a la violencia de género para explicarla: el alcohol, la rebeldía de las mujeres, los celos, la rabia ante un proceso de separación o divorcio… Todo sistema de dominación elabora una ideología que lo explica y justifica» (Nuria Varela, Feminismo para principiantes)

No tengo mucho más para decir. No son casos aislados. No son efectos colaterales. Solo quería hacer un alto en este espacio virtual que no deja de estar en contacto con el mundo actual. Este espacio virtual tan mío y tan lindo que hoy no puede recomendar libros, ni películas, ni series: hoy está desgarrado. Hoy, mi patria es la otra.

Cierro con unos versos de un poema de Susana Thénon, se llama No:

Me niego a ser poseída
por palabras, por jaulas
por geometrías abstractas
me niego a ser
encasillada,
rota,
absorbida.
(…)



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