sábado, 7 de septiembre de 2019

Un café con "El odio que das"

El odio que das.


Título: El odio que das

Autora: Angie Thomas

Género: Narrativo

Subgénero: Novela

Sinopsis: Starr es una chica de dieciséis años de edad que vive entre dos mundos: el barrio pobre de gente negra donde nació, y su instituto situado en un elegante barrio residencial blanco. El difícil equilibrio entre ambos se hace añicos cuando ella se convierte en testigo de la muerte a tiros de su mejor amigo, Khalil, a manos de un policía. A partir de ese momento, todo lo que Starr diga acerca de la aterradora noche que cambió su vida podrá ser usado de excusa por unos y como arma por otros. Y lo peor de todo es que, tanto los de un lado como los de otro, la tienen en el punto de mira y amenazan con poner fin a su vida.Inspirado por el movimiento Black Lives Matter, el debut de Angie Thomas sobre una chica normal sometida a unas durísimas circunstancias aborda cuestiones de racismo y violencia policial con inteligencia, corazón y una honestidad inquebrantable.


En la pasada reunión de la editorial Océano, no sabía qué libro elegir para reseñar. Varias personas me recomendaron El odio que das, argumentándolo como una lectura necesaria e impactante. Lo es. Descubrirse del otro lado de la historia es tremendo, y en el libro la diferencia es clara. El odio de la gente blanca hacia la gente negra está camuflado en el humor y en comentarios horribles hechos con toda la intención de herir. Cuando uno dice "no somos todos" debería aclarar "no somos todos pero somos suficientes". Suficientes para que exista un libro como El odio que das, suficientes como para que exista el movimiento Black Lives Matter. Así que antes de abrir el escudo de "no somos todos así", hay que escuchar a quienes afirman que no son todos pero que son suficientes, para lo que sea que estén haciendo. No somos todos, pero somos suficientes.

Starr es una adolescente de 16 años que ha tenido que pasar por el infierno y más. Si se los presento así, pueden imaginarse muchas cosas. Pero vamos a cerrar el círculo de posibilidades. Starr es una adolescente mujer negra de 16 años. Vive en un barrio pobre, y al salir de una fiesta con su amigo, son detenidos por la policía. Policías blancos. Los detienen sin ningún motivo, les piden la identificación, papeles del auto, y les hacen preguntas. Obligan a que Khalil salga del auto. El policía mira dentro, y lo cachea. Starr está asustada, tiene muchos motivos para estar asustada por la policía. Cuando su amigo sale del auto y se gira para preguntarle si se encuentra bien, las balas le atraviesan
el pecho y ella lo mira mientras se desangra en medio de la calle. Espero que su pensamiento de el infierno y más de la primera línea haya cambiado a algo mucho peor. Como decía, Starr es una chica normal de su edad. Estudia, ayuda a sus padres en la tienda de Garden Heights, juega con sus hermanos, tiene un novio blanco al que ve en el instituto: nada extraordinario. Pero Starr no solo no se siente parte de la comunidad negra de su barrio, no forma parte de los grupos adolescentes de las escuelas de Garden Heights porque ella y sus hermanos estudian en una escuela privada en la ciudad, Williamson. Sus padres consideraron que las oportunidades en una escuela de gente blanca en la ciudad, y una escuela de barrio, no eran las mismas y decidieron cambiarla de centro de estudio. Por esa razón, y por el detalle de que vio a su mejor amiga desangrarse en la calle gracias a un impacto de bala. También creyeron que le vendría bien un cambio de aires. Entonces, Starr vive dentro de una burbuja. Estudia fuera de Garden Heights, donde finge no vivir donde vive y no ser quien es: ella misma se construye un personaje que no la representa para ser igual que todos los demás. Sus amigos de Williamson no conocen su casa, ni su vida de verdad. Khalil no es el primer chico negro asesinado por un policía, y la gente sabe que tampoco será el último. Quieren justicia. Y la única manera de conseguir justicia es mediante la voz de la única persona que lo acompañaba en el momento de su asesinato: Starr.



La prosa de Angie Thomas es amena, nada fantástica ni memorable, pero la trama hace todo eso que su forma de contarla no logra: emocionar. Si bien al principio me costó agarrarle el ritmo, es una historia brutal.  Los personajes son en su mayoría adolescentes, a excepción de los padres de Starr y un par de adultos más que bordean su universo. Más arriba les mencioné que Starr vive entre dos mundos, el de su escuela, un barrio privado blanco, y el de su familia, Garden Heights. Sostener las dos identidades suponía un esfuerzo emocional gigante antes del asesinato de Khalil, pero después de que ella pasa a ser la testigo de la que todos hablan, supondrá un esfuerzo aún mayor y
puede que su sentimiento respecto al barrio de donde viene cambie. La prensa tergiversa las versiones y transforman a Khalil en un muchacho mal encaminado que acabaría en la tumba de una u otra manera. Racionalizan su asesinato. La gente cree a la prensa cuando no hay ninguna otra versión más que la del policía blanco, y Starr no soporta la hipocresía de las personas blancas de su escuela, que no cuestionan la inocencia de su amigo ni por un segundo. Así que para cuando Starr da su testimonio, los dos mundos que había mantenido separados se mezclarán y ya no va a haber vuelta atrás. La gente está enojada, se acerca el juicio por la muerte de Khalil y las protestas van a tomar la trama y la llevarán hasta el final. Y a esas movilizaciones, Starr no será indiferente. Será la hora de tomar una posición activa en su propia lucha, con las consecuencias que eso traiga para su vida y las vidas de las personas que ama.

Si hay cosas para destacar, además de la historia brutal, el odio explícito y la interferencia de los medios, son los personajes que rodean a Starr. Su familia está retratada de manera dulce, están presentes en la historia, y su voz también ayuda a que la de Starr se escuche. Los problemas entre pandillas, amenazas, narcotráfico y prostitución no solo van a pintar el mundo de Starr, también van a influir en todos los personajes y su manera de actuar. La autora no pierde oportunidad para hacerlos hablar y dejar el título del libro en claro: el odio que das a los niños nos jode a todos. Es un libro crudo, con una historia brutal con buen ritmo, que tiene algo que decir. Ninguno de los personajes será ingenuo y los diálogos no son inocentes. La denuncia es explícita y cada vez que alguien abre el libro la tiene ante sus ojos. Solo hace falta leer.

Por cierto, la película se estrenó no hace mucho, ¿la vieron?
Agradezco muchísimo a la editorial por el ejemplar.

Mis partes favoritas


“La gente como nosotros en situaciones como esta se convierte en un hashtag, pero rara vez obtiene justicia”.


"Tupac nos dejó el concepto Thug Life, es decir: The hate u give little infants fucks everybody, que significa El odio que das a los más pequeños nos jode a todos."

"Haz lo que te digan que hagas. Mantén las manos a la vista. No hagas ningún movimiento repentino. Habla solo cuando te lo pidan. Si estas con alguien, cruza los dedos para que no tenga nada encima o los encerrarán a los dos. Mira bien la cara del policía, si puedes memorizar su número de insignia, mejor"


"Siempre dije que si veía que esto le pasaba a alguien, yo sería la que gritaría más fuerte para asegurarme de que el mundo se enterara de lo ocurrido. Ahora soy esa persona, y tengo demasiado miedo de hablar."






Redes de la Editorial Océano para que chusmeen todos los títulos:

Biografía de solapa: Angie Thomas nació, se crio, y todavía reside en Jackson, Misisipi, donde trabaja para una iglesia local. Es una exrapera adolescente, cuyo mayor logro fue un artículo que le dedicaron en la revista Right-On, con foto incluida. Está licenciada en escritura creativa y, si es necesario, todavía puede rapear.

3 comentarios:

  1. Es un librún, suscribo a tu reseña, de verdad.
    Un besote!

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  2. Vi la película hace poco y la verdad es que me entraron unas ganas brutales de leer el libro. Creo que envía un mensaje muy necesario y tal como señalabas "no somos todos pero son suficientes". ¡Muchas gracias por tu reseña!

    Nos vemos entre páginas
    La vida de mi silencio

    ResponderEliminar

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