sábado, 12 de enero de 2019

Un café con "El libro de los Baltimore"

Reseña: El libro de los Baltimore.


Nombre original: Le livre des Baltimore

Autor: Joel Dicker

Género: Narrativo

Subgénero: Novela

Sinopsis: Si encontráis este libro, por favor, leedlo. Querría que alguien supiera la historia de los Goldman-de-Baltimore.»Hasta que tuvo lugar el Drama existían dos ramas de la familia Goldman: los Goldman de Baltimore y los Goldman de Montclair. Los Montclair, de los que forma parte Marcus Goldman, autor de La verdad sobre el caso Harry Quebert, es una familia de clase media que vive en una pequeña casa en el estado de Nueva Jersey. Los Baltimore, prósperos y a los que la suerte siempre ha sonreído, habitan una lujosa mansión en un barrio de la alta sociedad de Baltimore.
Ocho años después del Drama, Marcus Goldman pone el pasado bajo la lupa en busca de la verdad sobre el ocaso de la familia. Entre los recuerdos de su juventud revive la fascinación que sintió desde niño por los Baltimore, que encarnaban la América patricia con sus vacaciones en Miami y en los Hamptons y sus colegios elitistas. Con el paso de los años la brillante pátina de los Baltimore se desvanece al tiempo que el drama se va perfilando. Hasta el día en el que todo cambia para siempre.

Venía aplazando la lectura de este libro por un motivo claro: tenía miedo que Dicker me decepcionara. La verdad sobre el caso Harry Quebert consagró a Dicker como uno de mis autores favoritos del 2018 y no quería que leerlo en esta situación tan diferente, me sacara de mi nube de felicidad. Pero no fue así.


Este libro no es un thriller, no tiene lo que La verdad sobre el caso de Harry Quebert sí, aparte de compartir el mismo protagonista: el escritor, Marcus Goldman. De antemano les digo que esta fue la característica que más me llamó la atención, a pesar de ser tan diferentes, me encantaron. Es cierto que me decepcioné un poco con este más que con el anterior (más adelante les cuento sobre esto) pero en general el libro me resultó encantador.

El libro comienza con Marcus (nuestro Marcus, personaje principal) contándonos que su primo Woody entra a la cárcel al día siguiente, donde pasará los próximos cinco años de su vida, así que el se dirige a Baltimore, a pasar el último día de libertad junto a sus primos y su tío. Pero, dos días después de eso, Marcus recibe una llamada diciéndole que regrese a Baltimore de inmediato porque algo grave ha ocurrido. Esto, en solo una página a modo de prólogo. Al final, Marcus escribe “Si encontráis este libro, por favor, leedlo. Querría que alguien supiera la historia de los Goldman-de-Baltimore” Así comienza este relato sobre la historia de la infancia, juventud y adultez de la familia Goldman.


El Marcus niño es quien nos cuenta, a través de sus ojos, como está conformada la familia. Él, hijo único, vive en Montclair, en un barrio de clase media junto a sus padres. Sus primos y tíos, a quien él ve con ojos de admiración y con quienes pasa veranos de ensueño, viven en Baltimore, en una casa
lujosa, con autos lujosos, comida cara, y en un barrio prestigioso. La brecha económica que hay entre las dos mitades de la familia Goldman significarán siempre una razón de distancia y roces continuos. Marcus y su familia son los Goldman-de-Montclair, y su primo Hillel, Woody, Tío Saúl y Tía Anita, son los Goldman-de-Baltimore. Y para el Marcus niño, ser un Goldman-de-Montclair no era precisamente algo de lo que enorgullecerse. Todo el año, durante muchos años, solo deseaba que llegaran las vacaciones para poder reunirse con sus primos y sus tíos en Baltimore, donde la banda de los Goldman (nombre con el que se hacían llamar los tres primos) podían disfrutarse de verdad.


Desde el comienzo del libro, existe un dejo de nostalgia y tristeza en el relato de Marcus, a pesar de tratarse de situaciones de felicidad, amor y goce general. Frases como “no podríamos saber lo que pasaría después”, “nada volvió a ser igual” “esa fue nuestra época dorada” anticipan algo que Marcus promete contarnos desde el principio: un hecho llamado el Drama, que cambió la vida de los Baltimore para siempre. Cada vez que leía estas frases, en mi mente las respondía como ¿QUÉ PASÓ DESPUÉS, MARCUS? Y ese, qué pasó después me mantuvo en vilo durante todo el relato, mientras disfrutaba de la prosa DELICIOSA de Dicker y de cómo Marcus me introducía de a poco al seno de un drama familiar complejo, humano, y sensible.

No entraré en detalles de la trama o de personajes específicos porque me llevaria 2000 palabras más. Pero créanme que la historia es una maravilla, y los personajes son quienes hacen que sea así.

La historia de la familia Goldman se entreteje con la historia actual de Marcus, años después de acontecido el Drama, y toda su infancia, juventud y parte de adultez junto a sus primos de Baltimore. En estas dos líneas temporales: el actual 2012, y la época entre 1989 y 2011, construyen la historia familiar de los Goldman con lujo en detalles. ATENTIS, Marcus en esta historia TIENE UN AMORÍO. Me emocioné, déjenme prosigo.  A su vez, el libro se divide en
cinco partes. El libro de la juventud perdida, El libro de la fraternidad perdida, El libro de los Goldman, El libro del Drama, y El libro de la reparación. Una vez más, Dicker logra crear personajes tremendamente humanos. Los primos Hillel y Woody (ambos simpáticos, inteligentes, y muy, muy unidos) con quienes tuve especial debilidad, me resultaron personajes verdaderamente entrañables, bien dibujados, que bien podría leer un diálogo sin aclaraciones para distinguir, por su forma de expresarse, quien es quien. Se notaba un crecimiento, desde niños hasta adultos, como su forma de pensar y de ser, que se intensificaban con el tiempo y mientras leía me parecía estar con ellos, en el barrio, escuchando los sonidos de los autos, el olor de las flores del jardín, el chapuceo en la piscina de Tío Saúl y la calidez de la voz de Tía Anita. Todo el relato es hogareño, y terminé  disfrutando de una manera hermosa todas las páginas que Dicker dedicó a todo esto. Marcus, con quien no logré simpatizar en el libro anterior, en este se transformó también fue una de mis debilidades y quise abrazarlo la mitad del tiempo. Como personaje, me resultó simpático, sincero, humilde, y mi simpatía con el tuvo sus creces en el libro, pero como narrador me resultó aún más extraordinario que en La verdad sobre el caso Harry Quebert. En El libro de los Baltimore, Marcus juega un papel crucial para entender la historia de la familia Goldman y nos lo transmite con una delicadeza y honestidad bestiales. Porque al final, el libro de los Baltimore es una preparación continua para algo que está siempre a punto de suceder, pero que a su vez tarda décadas en realizarse.


En este párrafo quiero alabar (si aún se puede, más) la prosa de Dicker. En su anterior libro ya estaba claro, pero en este se reafirma. Su habilidad para crear personajes fuertes, historias interesantes, ambientes reales y su capacidad para hacer al lector partícipe de la historia y no un mero espectador,
son dignas de aplaudirse de pié. El final, como todo el libro, reúne las piezas sueltas que van quedando por el camino para dejarnos todo claro y firme. La metaliteratura (casi imposible de ignorar en Harry Quebert) con la que transforma a Marcus en un escritor real que reflexiona sobre su propia obra y nos trae un libro, dentro de otro (entiéndase así el libro de ficción escrito en la ficción y el libro que yo leí escrito por Dicker) me conmovió muchísimo. A través del Marcus escritor y sus libros, logra colarse un mensaje con el que quizás se me fueron algunas lagrimas: “Gracias a los libros, todo quedaba borrado. Todo quedaba olvidado. Todo quedaba perdonado. Todo quedaba reparado” En este libro Dicker no solo reflexiona sobre la literatura y el acto de escribir, reflexiona más que nada sobre la familia, sobre el amor, la amistad, y lo efímeros que pueden resultar los años en comparación a una vida. Lo leí con un sentimiento agridulce, la tristeza, y la felicidad que transmitían los Baltimore aún me rondan.

A pesar de tantos puntos buenos, encontré también cosas que desentonaban con todo el relato. Los personajes que como dije antes, estaban bien definidos, hacia el final se desdibujaban de una manera que me dejaba helada, ¿por qué la inteligencia y agudeza que habían demostrado en todo el libro se volvía invisible hacia el final? Esto podría tomarse como algo malo (en parte lo hago) pero también como algo bueno, al dejar en evidencia que, los personajes, como seres humanos, también podían doblegarse y cagarla. No sé, lo dejo ahí como algo que aún no termino de digerir.

En conclusión, El libro de los Baltimore no hace más que alzar a Dicker en hombros por su capacidad para crear historias. Con personajes encantadores, una historia de un drama familiar un poco
Yo al final del libro estaba como este señor
estrafalario, logra, al final, hacer que todo encaje y que el lector termine de leer queriendo saber más sobre la familia Goldman. Doloroso, vemos como los Goldman se desvanecen al pasar de las páginas pero no se puede hacer nada para evitarlo. LLORÉ MUCHÍSIMO, y me gustó muchísimo también. Abrió mi año lector con fuegos artificiales, y cambió mi perspectiva sobre algunos aspectos de mi vida. Eso es decir bastante.


Algunas de mis partes favoritas:


“Cuando lo pienso ahora, me guardo rencor por no haberme acordado lo suficiente lo efímeras que son las madres y de no haberme repetido más a menudo: quiere a tu madre”



“Por encima de todo, sigue escribiendo. Porque estabas en lo cierto: todo admite reparación”



“Pueden llegar a quedarse en el banco más de una hora: están arreglando el mundo y se olvidan del paso del tiempo”


Nos leemos la próxima.


6 comentarios:

  1. Acaso llegará el día en que no me sienta atacada para leer a Dicker. No lo creo

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  2. Hola Tami! El trabajo de Agus fue fino y tuvo sus resultados, coincido con lo que expresás en tu reseña, incluso con ese "desvanecimiento" de los personajes, creo que esa idea de mostrarlos falibles tiene que ver con la idealización que hace uno de la gente que quiere, cuando crecemos descubrimos algunos de sus errores y parece que duele el doble.
    Besos, nos leemos

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  3. Ay, qué emocion, Tami. Me encanta que te haya gustado tanto. En lo que a mí respecta, me caló mucho mas hondo que el anterior, es mucho más agudo y sensible y toca temas con los que todos nos identificamos fácilmente.
    Respecto a lo que decís sobre Dicker... Dios, qué pedazo de escritor. Me maravilla su prosa y me estremece a partes iguales. Lo siento como si me estuviera susurrando palabras suaves al oído. Creo que las tres, porque lei el comentario de Lau, podemos estar de acuerdo que hacia el final algunas actitudes parecían muy por fuera de los personajes y a mi me molestó porque tenian una inteligencia brutal y de buenas a primeras la pierden. No sé, gambien entiendo porqué lo hacen, pero me generó sentimientos encontrados.
    Qué alegría que te haya gustado. Preciosa reseña.

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  4. Tami Tami, holis. Todavía el Dicker no logra llamar para nada mi atención, sorry :(

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  5. Hola Tami!! No me aguanté y leí la reseña, tenia miedo de enterarme de algo que todavía no haya leído, pero por suerte no je.
    Por otro lado, sos muy buena escribiendo, me encanta como te expresas y las palabras que usas.
    Ahora, a lo que a la novela se refiere, conecté tanto y mas como conecté con La verdad sobre el caso Harry Quebert, la historia me viene pareciendo de lo mas hermosa y real, me tiene fascinada. Creo que estuvimos bien en abrir el año lector con este libro :)
    Te mando un abrazo!

    Mel

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  6. Hola, bella. Me encantó tu reseña, tenes un don con las palabras. Sin dudas El libro de los Baltimore es una deuda que tengo pendiente. Me pasaba lo mismo que a vos, tenía miedo que no me gustara y me decepcionara. Me alegro mucho de que te haya gustado y lo hayas disfrutado tanto, me da ánimos a leerlo.

    ¡Besotes!

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