lunes, 26 de febrero de 2018

Mi vieja Olivetti

Mi Olivetti



Mi vieja Olivetti necesita mi ayuda, a veces, para escribir. No le gustan los renglones. Escribimos siempre en hojas lisas y blancas. Alguien le dijo, antes de que llegara a mi, que si le daban papel pautado escribiera por el otro lado. 





Me contó un día, mientras escribíamos poesía, que no hace mucho tiempo antes de que ella llegara a mis manos, un viejo alemán la tocó. Las manos de él la volvían loca, y lo que escribía a veces la dejaban sin dormir toda la noche. Las cintas de tinta siempre se mantuvieron húmedas mientras estuvo con él. Ella me dice que fue uno de sus amores más intensos, pero que se sentía dolida cuando él la usaba para escribir cartas a su enamorada. Nunca le dijo nada, claro, sin querer revelar su amor, pero él sabía, me dijo, el sabía que lo amaba por como jamás le rechinaban los engranajes al girar la hoja. Me contó que el alemán la vendió cuando por fin pudo reunirse con la mujer de las cartas. Ahren, se llamaba. Mi vieja Olivetti aún recuerda cómo comenzaban todas las cartas. "Para mi amor, Ahren". Las cosas que venían después, decía ella, prefería no recordarlas. Solo me dijo que le aún le parecía sentir los dedos del alemán rozando sus letras cuando se queda en silencio. 

Hay mucha gente que ella prefiere no recordar. Otro día, estábamos escribiendo un cuento cuando comenzó a hablar. Me dijo que hace muchos años, una mujer la usó para escribir una carta de despedida previa a su suicidio. Me lo contó muy lento, como si se estuviera esforzando en contar la historia. Me susurró con vergüenza que se equivocó muchas veces, a propósito, haciendo que la muchacha volviera a empezar para ver si la hacía cambiar de opinión. Mi vieja Olivetti trababa las letras. La hizo volver a empezar una y otra vez, hasta que finalmente, la escribió a mano. No me dijo que pasó después. Pregunté, pero se quedó en silencio, y casi puedo jurar que escuché un sollozo.

La persona que la tuvo antes de mi, me dijo, era muy graciosa. Se llamaba Aníbal y le encantaba escribir relatos donde él era el protagonista. En la mayoría, salvaba a una mujer de que se la comieran las bestias o la raptaran los extraterrestres. Siempre era entretenido escribir con él, me dijo, pero un día, me vendió, no sé por qué.

El día que me escuchó llorar, me contó que cuando su primer amor la regaló, no funcionó por mucho tiempo. "Me sequé, no funcioné por muchos años", me dijo. El hombre era un joven de 30 años, argentino. Escribía poemas de amor. Mi Olivetti me dijo que Omar era un romántico sin remedio. Y un escritor de primera escondido detrás de las paredes de un monoambiente. A ella le encantaba emborracharse de poesía y ron en compañía de Omar.

También me contó acerca del músico frustrado que, la usaba para escribir canciones que luego rompía en pedacitos. No recuerda su nombre, pero me dijo que piensa que ahora es un miembro de una banda de rock.

Mi vieja Olivetti sabe un montón de cosas, y siempre me sorprende cuando de repente se ríe de mis ocurrencias y me cuenta anécdotas de otra gente. "Sos como mi mejor amiga" me dijo un día, mientras nos reíamos de mi patético personaje de ficción. Me reí mientras ponía punto y aparte al vergonzoso párrafo que acabábamos de terminar. Empezando otro desordenado juego de palabras y risas entre las dos.

¿Ustedes también tienen una Olivetti que se ríe de su ficción?

29 comentarios:

  1. ¡Hola! Yo participo de la iniciativa Seamos seguidores, que consiste en seguirnos mutuamente y así darnos apoyo. Yo ya te estoy siguiendo :)
    Te dejo el link de mi blog para que te pases y me puedas seguir también: www.gladysysuslibros.blogspot.com.ar

    ¡Saludos! :)

    ResponderEliminar
  2. Tami, amo como escribís. Cambio y fuera, Kate de bananabooksuy 💖

    ResponderEliminar
  3. Pues Si, si que tengo una vieja Olivetti de más de 40 años. La pobre debe ser una reliquia ya. Y no me dice mucho la verdad. Las nuevas tecnologías parece que se apoderan de nosotros y vamos a la comodidad.
    Pero me encantan los susurros de tu máquina. Tiene vida propia y te transmite cosas preciosas :)
    B7s

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. 40 AÑOS, OH MY GOD. Es un montón. Me alegra que te gustara. Un beso❤️

      Eliminar
  4. Es fantástico, me encanta como escribes, sigue asi!!

    ResponderEliminar
  5. Hola Tami! Muy bueno, celebro tu creatividad. Espero leerte mucho este año. Besos

    ResponderEliminar
  6. Hola!! Me parece increíble la forma que tienes de narrar. Me ha parecido una historia preciosa la de esta singular máquina de escribir. Muchas gracias por compartirla ;)

    ResponderEliminar
  7. Escribes de una manera preciosa! Sigue así 😊

    ResponderEliminar
  8. ¡Hola! al leer tu entrada me encantó la forma en la que esta escrita, es una historia bonita y que transmite mucho. ¡Un beso!

    ResponderEliminar
  9. Como te dije en el grupo, AMO como escribís, me parece precioso y no dejes de hacerlo nunca♥.

    Saludos, Gian de What a Life

    ResponderEliminar
  10. ¡Qué bonito! Yo tengo también una máquina de escribir. No sé si es exactamente una olivetti o es otra marca, pero es un gran tesoro para mí. No tengo duda de que cuando me mude de casa, compraré una mesa y mi maquina de escribir tendrá cabida en esa mesa.

    Perteneció a mi abuelo y ahora es mía, y una parte de mi abuelo vivirá siempre en esa maquina, conmigo.

    Un beso, Mo-

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué lindo! Seguro es un lindo recuerdo para ti. Y lo de mantenerla en un lugar a la vista es una buena idea también.
      Gracias por leer ❤️
      Un beso.

      Eliminar
  11. ¡Hola! Hace ya mucho que tuve a una prima de Olivetti, me enseño muchas cosas y aprendimos juntas otras cuantas. Es una historia muy bonita y escrita de una forma exquisita. No dejes de escribir, es hermoso. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Carmen! Esta era de mi madre y ahora como que ya me la apropié, jajajaja. Un beso y gracias por leer!

      Eliminar
  12. Solo te voy a decir una cosa bella Tami: JAMÁS dejes de escribir, por favor. <3

    ResponderEliminar
  13. ¡Hola! Pues no, yo no tengo una Olivetti xD pero me encanta como escribes enserio, tanto en las entrevistas como en textos así consigues atraparme en todo momento, me gusta ver como de algo sencillo hacéis algo bonito, te felicito por ello, ¡besotes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Tania! Qué lindo eso que me decís. Capaz me emocioné (? jajaja gracias linda ❤️

      Eliminar
  14. Dios Tami...es increíble. Te animo a que sigas escribiendo, es precioso.

    ResponderEliminar

Entrada destacada

Un café con "La subversión de la lluvia"

Reseña "La subversión de la lluvia" Título:   La subversión de la lluvia Autor: Martín Lasalt. Editorial: Fin de si...

Popular